Ante el pronóstico de sequía, el Gobierno del Estado reforzó la entrega de tinacos para apoyar a familias de zonas urbanas y rurales con problemas de abastecimiento
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) anticipó un panorama complicado para Tamaulipas durante julio y agosto debido a la disminución de las lluvias, incluso en plena temporada de ciclones, lo que podría agravar los problemas de abastecimiento en distintos municipios. A ello se suman las altas temperaturas características del verano, que incrementan la demanda del recurso.
Frente a este escenario, el Gobierno del Estado puso en marcha acciones preventivas para reducir el impacto de una posible escasez. La secretaria de Bienestar Social, Silvia Casas González, informó que las dependencias estatales, entre ellas Sebien, DIF, Recursos Hidráulicos e ITAVU, intensificaron la distribución de tinacos en comunidades con mayor vulnerabilidad para facilitar el almacenamiento de agua durante cortes o bajas de presión en la red pública.
“La entrega de este tipo de recipientes, es en respuesta al elevado número de solicitudes que ha hecho la población, tanto en municipios de la zona urbana como rural, toda vez que el tipo de necesidad es la misma. El gobernador Américo Villarreal Anaya mencionó hace unos días que en forma conjunta esas dependencias han entregado más de diez mil tinacos, no hemos dejado de poner atención en este tema desde al año pasado a la fecha y en la medida de las posibilidades se mantendrá en los próximos meses”, subrayó la funcionaria.
En contraste con las zonas que enfrentan dificultades por la falta de agua, el secretario de Recursos Hidráulicos, Raúl Quiroga Álvarez, explicó que el sistema lagunario del sur de Tamaulipas actualmente libera alrededor de 100 metros cúbicos por segundo hacia el río Pánuco, debido a que la infraestructura de almacenamiento ya alcanzó su capacidad máxima. Señaló que los vasos lacustres registran uno de sus niveles más altos en décadas.
La situación refleja un contraste en el manejo del recurso hídrico en la entidad, ya que mientras algunas regiones enfrentan condiciones de sequía y restricciones en el suministro, el sur del estado debe desfogar excedentes por la falta de infraestructura que permita conservar y aprovechar ese volumen de agua.
